LAS DESAPARICIONES DURANTE LA DICTADURA
Miguel Ángel Gimeno Juvero
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El caso de los niños perdidos del franquismo
Crimen contra la humanidad |
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Entrevista a Miguel Ángel
Rodríguez Arias
Investigador del
Instituto de Derecho penal Europeo e Internacional de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y autor de la obra |
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¿Cómo surgió la idea de escribir el libro?
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La impunidad de todo lo perpetrado por
el régimen franquista contra los defensores de la Segunda República española
siempre me pareció algo mucho más allá del homenaje y de la memoria; algo
perfectamente equiparable en muchos casos a los propios crímenes del
nazismo. La situación de los miles de desaparecidos de las fosas llamó
además particularmente mi atención dada la especial configuración permanente
del crimen de desaparición forzada de personas, lo que ponía en entredicho
todo lo (no) actuado en nuestro país. Mucho más aún la situación de los
desaparecidos en vida desde su más tierna infancia, lo que viene a representar, además, una modalidad agravada de éste
crimen contra la humanidad.
¿Cuál es la meta que quiere alcanzar?
En este sentido el objetivo del libro no
puede ser otro que el poner de manifiesto todo ello: las distintas
posibilidades de acción al alcance de las víctimas tanto como las, hasta
ahora, completamente desatendidas responsabilidades de nuestro Estado en la
tutela de sus derechos. Sin perder tampoco de vista que esta monografía es
la continuación de un camino contra la impunidad y el olvido de estos
crímenes iniciado en su día por otras personas como Tomasa Cuevas, Eduardo
Pons Prades, Ricard Vinyes Ribas, Armengou y Belis y otros. Sin todo su
trabajo previo de documentación difícilmente hubiese sido posible abordar el
estudio jurídico de todo ello.
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El Caso de los Niños Perdidos del Franquismo
. Crimen Contra la Humanidad |
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Miguel Ángel Rodríguez Arias
Tirant lo Blanch |
Precio: 44,90 euros enviar
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Queda, pues,
mucho por hacer ¿Por dónde deberíamos empezar? |
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Sí, todo está por hacer. Lo primero es
determinar el alcance de las desapariciones forzadas de personas con la
colaboración de familiares y organizaciones sociales, tal y como ha
comenzado a hacer en las últimas semanas la Audiencia Nacional. Pero sin
olvidar tampoco a los niños perdidos, que no representan sino otra modalidad
de desaparición forzada de personas. Junto a ello, y como ha demostrado la
experiencia de otros Estados de Derecho que han debido hacer frente a este
tipo de crímenes, será necesario activar los recursos institucionales
necesarios, en expresión de esa misma idea ( presente en la jurisprudencia
internacional) de que el Estado asuma de forma plena la búsqueda e
identificación de los desaparecidos, como una tarea y responsabilidad
propias, sentida como tal por todo su aparato organizativo. |
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Estas desapariciones masivas, ¿por qué no son un genocidio?
Al fin y al cabo, los republicanos constituían para la psiquiatría oficial
del régimen una suerte de plaga, una subraza de la que mantenerse alejados. |
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Ese podría ser un enfoque, y de hecho
existe la modalidad de genocidio consistente en el traslado de niños de un
grupo a otro; sin embargo, y al margen de otras posibles consideraciones
abordadas en el libro, la realidad es que los defensores de la Segunda
República española, y sus familiares, no constituían ningún grupo racial
degenerado, al margen, fueran cuales fueran las alucinógenas
representaciones de sus verdugos. Y la Convención contra el Genocidio de
1948 no contempla entre los grupos protegidos el grupo político o social. De
igual manera que en otros aspectos se invoca la validez y aplicabilidad de
los instrumentos internacionales, en este caso de esta misma ha de derivarse
una restricción, ciertamente poco comprensible pero tan vigente, y
reconocible, como todo lo demás. |
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¿Qué
instrumentos deberíamos poner en marcha? |
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Ha llegado el momento de afrontar la
activación de instrumentos como:
a)
Una Comisión Gubernamental de Búsqueda de
los desaparecidos, plenamente participada por las víctimas y
organizaciones como le reclamaría la Corte Interamericana al Salvador.
b)
Una Base Nacional de Datos Genéticos,
que con todas las salvaguardas debidas a este tipo de información permita
una certera identificación de víctimas de las fosas y de niños perdidos
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c)
Una fiscalía especializada
como han reclamado organizaciones como Amnistía Internacional o el
Equipo Nizkor.
d)
Una Comisión de la
Verdad sobre las víctimas del crimen contra la humanidad de desaparición
forzada, con las atribuciones, composición y competencias que se
reflejan en los principios ONU de lucha a la impunidad, tal y como se
recoge en uno de los anexos de la monografía. |
Las autoridades del nuevo Estado democrático ¿deberían asumir
responsabilidades penales por omisión del deber de perseguir delitos? |
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Es cierto que en nuestro Código Penal se
contempla esta figura en el artículo 408 del Código penal; en todo caso con
todo esto más parece tomarse constancia de la idoneidad de una revisión
cualificada de la misma ante el concreto supuesto de crímenes
internacionales, dado el especial deber, también internacional, que
concierne al Estado en el ejercicio de sus funciones. Otra cosa distinta,
más allá del terreno de la omisión propia, habría de ser la posible toma en
consideración de otras figuras como el artículo 176 del Código Penal en
conexión al omitido deber de impedir la perpetración del trato degradante o
inhumano a los familiares durante todos estos años, en especial dado el
carácter de consumación permanente del delito que nos ocupa a partir de la
actuación inicial de los autores materiales. En todo caso, y al margen de
otras consideraciones, esa cuestión habrá de ir ligada a la propia
individuación de la posible calificación de trato inhumano o degradante a
las víctimas en casos concretos, que no es automática por el mero hecho de
ser familiar directo de un desaparecido, como acabo de apuntar. |
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¿Qué podemos esperar en los próximos años? |
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Junto a todo ello, de forma
complementaria, o alternativa, a que nuestro Estado asuma finalmente por
propia iniciativa sus responsabilidades, cabe reconocer toda una nueva
dimensión de la acción internacional de las organizaciones de víctimas
siguiendo el propio ejemplo reivindicativo marcado por las Abuelas de Plaza
de Mayo respecto el Estadoargentino; nuevas perspectivas de acción ante
organismos como:
- el Comité de Derechos Humanos en virtud de la vulneración del Pacto
Internacional de Derechos Civiles, siguiendo el precedente del caso
Gallichio
- el propio Tribunal Europeo de Derechos Humanos;
- nuevas actuaciones ante el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas
o Involuntarias de Naciones Unidas o el nuevo Comité contra la Desaparición
Forzada, en el concreto caso de los niños perdidos
- la presentación de denuncias, o comunicaciones de los particulares ante el
Comité contra la Tortura de Naciones Unidas en los casos en los que el
desentendimiento de los desaparecidos, y del sufrimiento de sus familiares,
durante todos estos años, sea susceptible de ser calificado como trato
inhumano por parte de las autoridades democráticas del Estado español.
- ante el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer en
cuanto al carácter de género de estos crímenes como pena inhumana, aún
vigente, en la esfera de la maternidad.
Y ello sin olvidar, tampoco, la acción internacional de coordinación con
otras organizaciones de derechos humanos, u otras medidas como el recurso a
representantes de distintas instituciones internacionales, confesiones
religiosas, o jefes de Estado y de Gobierno para que actúen una mediación
humanitaria ante nuestras propias autoridades nacionales con la finalidad de
que se atengan a la observancia de las "costumbres propias a las naciones
civilizadas" y a las "leyes de humanidad" (parafraseando la conocida
cláusula Martens de la Convención de la Haya, ratificada también por España
desde 1900), dando fin a la aberrante situación de los miles de
desaparecidos de las fosas comunes que continúan salpicando nuestra
geografía, y del número indeterminado de niños perdidos que, todavía hoy,
continúan desconociendo su verdadera identidad y de los familiares que aún
esperan ese reencuentro.
O al menos eso es lo mínimo que se merecen todas estas víctimas olvidadas.
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Entrevista con Miguel Ángel Gimeno Jubero
Magistrado
Presidente de la Sección 6ª de la Audiencia Provincial de Barcelona y
Portavoz de la Asociación Jueces para la Democracia |
Entrevista con Ricard Vinyes Ribes
Profesor
de Historia Contemporánea de la Universidad de Barcelona. Coautor de "Los
niños perdido del franquismo". Ed. Debolsillo
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El pasado 17 de marzo de 2006 la
Asamblea Parlamentaria del Consejo de
Europa reconoció y condenó el caso de los niños perdidos del régimen
franquista ¿Cómo es posible que España no ha hecho prácticamente nada
por los desaparecidos durante el franquismo? |
Usted menciona en su libro que las
desapariciones se llevaban a cabo normalmente por dos vías:
A) Secuestro de niños de madres republicanas
B) Caza del niño rojo como grandes operaciones de prestigio por parte del
Estado franquista para el consumo interno. ¿De qué se trataba esto último?
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Es muy lamentable que el Estado
español no haya realizado actividades claras de averiguar qué pasó con las
víctimas del franquismo, y entre ellas muy especialmente con los hijos de
presas, de trabajadores no afectos al régimen franquista o aquellos que de
una u otra manera se les privó de su derecho al nombre, a su filiación, a
saber quienes eran.
Poco o nada se ha hecho en ese
sentido y creemos que ha sido por la deficiente transición política que se
hizo tras la muerte del dictador.
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No se trataba de trofeos, sino de
escenificar y publicitar la bondad moral del Nuevo Estado, capaz de perdonar
y
reeducar a los hijos de los que habían traicionado la patria.
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Portada del libro Los niños perdido del franquismo, del que Vinyes es
coautor
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Desde su
opinión como juez, ¿Qué pasos tendríamos que seguir? |
Asimismo
cuenta cómo esas detenciones y secuestros no se realizaban en la
clandestinidad, ya que formaban parte del sistema de vencedores y vencidos,
¿Cómo pudo institucionalizarse algo tan atroz? |
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La primera labor, esencial para
poder continuar con las demás, es elaborar un listado de los niños que
fueron sustraídos a sus padres. Estamos
convencidos de que puede hacerse con gran
fiabilidad y con la ventaja que podemos averiguar incluso su identidad
actual
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En realidad se había construido un arquetipo
del Mal, una idea pura del Mal que deshumanizaba al republicano. Para salvar
a los niños republicanos de sus madres y familiares Vallejo Nágera construyó
la tesis de la "segregación total", y el Estado se encargó de articular una
legislación que lo hiciese aplicable. |
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¿Hemos avanzado en algo? |
Aquella pretensión de erradicar el gen
republicano a base de secuestros y borrar identidades ¿se parece a la
eugenesia practicada por el régimen nazi? |
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No, no hemos avanzado en ese sentido. Es más,
creo que hemos retrocedido porque el paso del tiempo nos hace distantes y
los niños de entonces son personas de avanzada edad, lo que nos exige
diligencia
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No. las tesis raciales alemanas, francesas y
británicas tienen argumentación genética. Para Vallejo Nágera y la
psiquiatría franquista, la raza española procede y se sostiene de una
espiritualidad cultural a la que llaman Hispanidad, la cual a lo largo de
los siglos ha ido deteriorándose a medida que avanzaban los procesos de
democratización: a más democracia mayor peligro para la raza española. Así
pues la práctica eugenésica de protección de la raza no debía consistir en
la esterilización para impedir la transmisión genética, sino que debía
apartarse a los hijos de republicanos de los ambientes democráticos y
educarlos en centros especiales del Estado o la Iglesia. |
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¿Qué opina
de la Ley de Memoria
Histórica? |
¿Cómo se
pueden rescatar estos niños perdidos si a la mayoría le cambiaban los apellidos
cuando eran entregados a sus nuevas familias? |
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La Ley de Memoria histórica
resulta manifiestamente insuficiente y ha defraudado las expectativas de las
personas que la reclamaban. No resulta muy comprensible que algunas fuerzas
políticas se situaran al margen de lo que es una exigencia social bastante
arraigada y que permitiría que generaciones actuales y venideras pudieran
ver los hechos de la guerra civil y posteriores con objetividad
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No se pueden rescatar de ninguna manera. Además
exigir al Estado que pida perdón como reclaman hoy algunas voces no tiene
sentido, puesto que lo que es irreparable, es imperdonable.
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Entrevista a José María Pedreño Gómez
Presidente de la
Asociación Foro por la Memoria |
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La Alemania nazi, la dictadura Argentina, Chile, ¿Cómo es
posible que
España haya contribuido a perseguir crímenes contra la humanidad y no
ha hecho prácticamente nada por los desaparecidos durante el franquismo?
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La clave del asunto hay que buscarla en la transición.
Hasta ahora se ha dicho siempre que la transición fue modélica y ahora
estamos viendo que no fue así. Los triunfadores del golpe de 18 de julio y
sus herederos no perdieron nada, es más, ganaron en posibilidades de poder
expandir sus negocios fuera del país; la mayor parte de los dirigentes de la
izquierda parlamentaria también ganaron ya que pasaron a formar parte de la
clase dirigente; y el pueblo recupero un sistema de libertades, pero perdió
la oportunidad de que se hiciera justicia con la dictadura por el acuerdo al
que llegaron unos y otros. La Ley de Amnistía del año 1977, era la
plasmación sobre papel del acuerdo al que habían llegado. Ahora sabemos que
es una ley de punto final contraria al derecho penal internacional, que una
democracia no puede amnistiar presos políticos, ya que en democracia no
existe el delito político de opinión o pensamiento y que, por lo tanto, lo
que perseguía era amnistiar los crímenes contra la humanidad cometidos por
los franquistas. |
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¿Se hace algo
por todas
esas familias que todavía siguen buscando a sus familiares? |
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Podemos decir que se ha hecho muy poco. Un grupo de
activistas de unas cuantas asociaciones, casi sin recursos, han hecho más,
durante los últimos ocho años de lo que ha hecho todo un Parlamento y un
Gobierno en más de treinta años de democracia. Es más, pasado ya casi un año
de la aprobación de la Ley de Memoria, siguen siendo las asociaciones las
que llevan todo el peso de la carga. Alguna subvención para proyectos
concretos y poco más. Sigue siendo totalmente vergonzoso que vivamos en un
país que se llama democrático a si mismo y de derecho y que haya miles de
defensores de la democracia en fosas esparcidas por todo el territorio y que
el Gobierno no haya puesto ya en marcha todo el aparato del estado para
rescatarles y que se haga justicia. Por poner un ejemplo: ¿Por qué no da
órdenes al fiscal general de estado para que actúe apoyando la competencia
de Garzón? Todo son buenas palabras del ejecutivo, pero algo tan sencillo
como eso no lo hace y nos encontramos que Garzón para declararse competente
tiene la oposición de la fiscalía de la Audiencia Nacional y quien manda
sobre los fiscales es el fiscal general del estado y éste, a su vez, recibe
instrucciones del Gobierno. Se sigue teniendo un miedo terrible a que esto
ponga en evidencia cuestiones que afectarían a la estructura económica,
política y social que tenemos.
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¿En qué situación nos encontramos actualmente? |
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El movimiento memorialista ya no se conforma sólo con los
restos cadavéricos de los fusilados, sino que se plantea claramente
cuestiones que van mucho más allá. Las asociaciones, poco a poco, van
perdiendo la desconfianza y tienden a unirse en cuestiones concretas. Lo del
trabajo jurídico es evidente con los dos procesos abiertos en la Audiencia
Nacional (el de los oficiales de los SS y las denuncias por desapariciones
forzadas). Los poderes públicos, con su doble juego, lo que están intentando
a toda costa es controlar el movimiento. En el caso de los SS, contamos con
apoyo organizaciones de todo el mundo y conforme el debate siga en la calle
y en los medios cada vez más organizaciones de defensa de derechos incluirán
en sus idearios la Memoria Histórica. Poco a poco iremos viendo que todo
esto va tomando cuerpo. |
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¿Qué papel juegan los demás partidos políticos?
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Si nos referimos a los partidos con representación
parlamentaria, creo que siguen jugando a lo mismo que jugaron en la
transición. Hasta el PP hubiera estado de acuerdo con la Ley de Memoria
si el PSOE y sus aliados parlamentarios no la hubieran usado contra ellos.
La ley es equidistante, no declara ilegal el franquismo, no declara sus
actos jurídicos nulos de pleno derecho, no plantea devoluciones de
patrimonios incautados a particulares y, además trata a las víctimas del
franquismo y a las que sufrieron los excesos de elementos incontrolados en
la retaguardia gubernamental al mismo nivel. Todos están de acuerdo de hacer
esto, unos planteando que se haga con el menor ruido posible y otros
haciendo algo más de ruido, pero ninguno está dispuesto a que se haga
justicia ya que los efectos derivados de una condena jurídica del franquismo
provocaría el cuestionamiento de todo el sistema jurídico, institucional,
económico, etc... Imaginemos por un momento si hubiese que devolver todas
las propiedades incautadas a los republicanos, o al declararse nulas las
multas impuestas como consecuencia de las leyes represivas hubiese que
devolver a las familias el importe actualizado con sus intereses
correspondientes. Hay muchas más cuestiones que saldrían a la luz y muchos
efectos derivados de una condena de estas características. |
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¿Qué cree que ocurrirá en un futuro próximo? |
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Si se siguen poniendo muros de contención al movimiento, éste se hará cada
vez más fuerte y los irá rompiendo todos para alcanzar sus objetivos. Este
proceso de lucha, junto al resto de luchas que se irán desarrollando por
otras cuestiones, provocarán grandes cambios en positivo con la conquista de
derechos sociales y civiles que aún no disfrutamos.
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| Bibliografía |
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