|
RESUMEN
En este artículo
se trata de hacer una descripción de las herramientas y técnicas
que se utilizan, o están disponibles, en todas las fases de trabajo anteriores
a la propia restauración de un edificio histórico, desde la toma
de datos inicial hasta la ejecución de la obra, pasando por la redacción
del proyecto correspondiente.
INTRODUCCIÓN
Hablar de la
tecnología en la restauración de edificios históricos tiene
un doble peligro, por un lado intentar convertirse en una abanderado que cante
las excelencias de las nuevas herramientas, o bien, por otro lado, hacer una
alabanza pormenorizada de los métodos tradicionales, como los más
acordes con a intervención en edificios de cierta antigüedad.
Sin dejar de
lado la parte útil de ambos extremos, hubiera sido muy sugerente titular
este artículo como: "NUEVAS TÉCNICAS PARA VIEJAS CONSTRUCCIONES",
pero nuestra intención no es hacer descripciones exhaustivas de todas
las posibilidades que hoy nos proporcionan mercado, sociedad y profesionales
especialistas, sino de hacer un viaje, a la luz de nuestra dilatada experiencia
de más de veinte años realizando obras de restauración
y conservación, sobre las técnicas que en cada situación,
en cada circunstancia, hemos podido utilizar. Al fin y al cabo, ésta
es la más sincera realidad: la única tecnología realmente
disponible es la que a la postre se acaba utilizando.
En cualquier
caso, el factor económico siempre será uno de los más determinantes
y, en muchos casos, el mayor o menor ingenio en los medios utilizados o en la
solución adoptada va a depender en modo inverso de la cantidad de presupuesto
disponible.
Para ordenar
mínimamente este artículo, vamos a hablar de las técnicas
dividiéndolas en cuatro grandes grupos: los estudios previos, la monitorización,
la realización del proyecto y la ejecución de la restauración.
Los dos primeros
apartados están en muchos casos incluidos en el tercero, es decir, los
pocos medios puestos a disposición de determinados encargos, hacen que
sea directamente la realización del proyecto la primera de las fases.
Es excesivamente frecuente que el propio redactor del proyecto no disponga de
ningún estudio previo y que, si quiere hacer alguna monitorización,
él mismo deba intentar convencer a alguien para poner un trozo de yeso
que sirva como testigo de posibles movimientos en tal o cual fisura, cuando
no es él mismo el que la marca con un lápiz para inspeccionar
su posible progresión.
1.- LOS ESTUDIOS
PREVIOS
La importancia
de los estudios previos es obvia cuando queremos conocer a fondo el edificio
que vamos a restaurar y cuando queremos tener una diagnosis acertada de los
problemas que padece e intentamos resolver.
Podemos clasificarlos
de distintas maneras, quizás la más clara sea aquélla que
atiende a la distinta casuística que abordan.
Dicha clasificación puede
ser la siguiente:
CLASIFICACIÓN DE LOS ESTUDIOS
PREVIOS
1.a) HISTÓRICOS Documentales
Planimétricos
Grabados y Fotografías
1.b) AMBIENTALES Contaminación,
higrotermia y otros
Estudios
microbiológicos
1.c) GEOMÉTRICOS Topografía
Fotogrametría
1.d) ENSAYOS DE MATERIALES De
caracterización
Mecánicos
De comportamiento
ante productos químicos
1.e) INVESTIGACIONES IN SITU Catas
informativas
Catas arqueológicas
Catas y sondeos
geotécnicos
Estudios
geofísicos Georádar
Resistividad
eléctrica
Medición
de vibraciones
Auscultación
dinámica
Velocidad
ultrasónica
1.a) ESTUDIOS HISTÓRICOS
En este apartado
poca es la tecnología que hemos tenido ocasión de conocer y emplear
en los trabajos que hemos realizado. Sin embargo, no hay que desdeñar
la gran importancia que pueden tener las investigaciones históricas,
sobre todo atendiendo a los aspectos constructivos del edificio, para conocer
la evolución que ha tenido a lo largo del tiempo.
|
|
|
Fotografía del Acueducto de Segovia
en 1863 y la misma zona fotografiada en la actualidad
|
| |
En la evolución
de los aspectos patológicos, quizás lo más interesante
de nuestra experiencia haya sido, en las investigaciones previas a la restauración
del acueducto romano de Segovia, la comparación entre fotografías
de finales del siglo pasado y la situación actual, lo cual nos permitió
observar el acelerado desgaste que los sillares graníticos han tenido
en el último siglo comparando con sus otros 18 siglos de vida anterior.
1.b) ESTUDIOS AMBIENTALES
Los estudios
ambientales tienen más relevancia en la medida en que se hayan venido
desarrollando durante más tiempo, de modo que la comparación entre
distintas situaciones y momentos es la que puede determinar las variables significativas.
Nuestra experiencia
en este apartado se circunscribe casi exclusivamente a los estudios realizados
para el ya mencionado Acueducto de Segovia, con el problema de que, hasta el
comienzo de nuestros trabajos, no se habían realizado estudios con los
que pudiésemos comparar. De hecho, los estudios microbiológicos
arrojaron una cantidad anormal de microorganismos sobre la superficie de la
piedra, sin embargo aún está por comprobarse el efecto biocida
de la restauración actual y hasta qué punto se volverá
a la situación anterior. Sin embargo, en lo que respecta a las medidas
que se pudieron realizar sobre niveles atmosféricos de contaminación,
se pudo comprobar cómo, una vez cortado el tráfico bajo el Acueducto,
seguían existiendo importantes variaciones debidas a la puesta en marcha
de las calefacciones o a la masiva influencia de vehículos a las cercanías
de la construcción romana en días festivos.
|
|
|
Algunas curvas de niveles de contaminación
estudiadas en los estudios previos del Acueducto de Segovia.
|
| |
1.c) ESTUDIOS GEOMÉTRICOS
La determinación
de la geometría de la construcción que estamos estudiando, el
llamado levantamiento (se entiende que de los planos del edificio),
es uno de los pilares fundamentales en los que se basa el conocimiento del mismo
así como la interpretación constructiva e incluso histórica,
evolutivamente hablando.
Con la palabra
topografía hemos querido incluir desde las medidas directas con cinta
métrica hasta la utilización de niveles, taquímetros
o lo que hoy en día se llama estación total.
|
|
|
Fotogrametría en 3D realizada para
el Acueducto de Segovia.
|
| |
En el apartado
fotogrametría incluimos todo tipo de lectura o medida geométrica
realizada a partir de cualquier clase de fotografía: medidas directas
en fotografías más o menos frontales, medidas en fotos con perspectivas
acusadas utilizando proporciones o series matemáticas simples, fotogrametrías
aéreas existentes habitualmente sobre el territorio y las poblaciones,
restituciones fotogramétricas a partir de pares estereoscópicos
realizados ad hoc, ya sean en dibujos planos o en tres dimensiones sobre formato
electrónico (habitualmente llamado CAD).
Aquí es
donde la tecnología nos ha proporcionado más avances, pero también
más pérdida de control por parte del futuro autor del proyecto
de estauración, el más interesado en el conocimiento directo de
la construcción. No olvidemos nunca que la fotogrametría mide
sólo aquello que puede fotografiarse (en muchos casos lo más frontalmente
posible) y que la verdadera información de la geometría que necesitamos
es mucha veces la interior, la que no se ve, la que hay que obtener cotejando
y comparando otras medidas, metiéndose por huecos inverosímiles,
llenándose de polvo y suciedad en excursiones a las "tripas" del edificio,
o jugándose el físico para llegar los más cerca posible
de sitios inaccesibles... Pero la recompensa nos espera ahí: todas las
medidas llegan a casar y de súbito entendemos gruesos de muros, huecos
tapados y desplomes de paramentos.
1.d) ENSAYOS DE MATERIALES
En muchos casos
podemos acudir a laboratorios que pueden identificarnos determinados materiales
o componentes utilizando distintas técnicas: lámina delgada, espectrografía
de rayos X, análisis químicos, etc.
Pero mi experiencia
particular ha obtenido más conclusiones de los ensayos mecánicos,
habitualmente la tensión de rotura del material ante determinado tipo
de esfuerzo, lo cual nos ha permitido estar seguros de la estabilidad de una
estructura al cotejar los valores de rotura con la situación de servicio
(situación resultado de análisis sobre modelos de cálculo
más o menos ajustados).
|
|
|
Obtención de testigos en los sillares
graníticos del Acueducto de Segovia para su estudio y comparación
con el extraído de canteras similares. A la derecha, testigos de
las columnas de mármol de un claustro para determinar su seguridad
ante las cargas soportadas.
|
| |
Los ensayos de
comportamiento ante determinados productos químicos o tratamientos son
también fundamentales si queremos estar seguros de que no va ser peor
el remedio que la enfermedad. Para ello disponemos de la posibilidad de
hacer ensayos de envejecimiento acelerado, verificación de posibles variaciones
de comportamientos higrotérmicos, mecánicos o, sencillamente,
de aspecto externo, etc., toda una serie de técnicas que, en muchos casos
con costes razonables, pueden proporcionarnos laboratorios especializados.
De todos modos,
suele ser más concluyente el conocimiento de experiencias o tratamientos
similares que lleven mucho tiempo sometidos a condiciones similares a nuestro
caso.
1.e) INVESTIGACIONES
IN SITU
La realización
de catas es muchas veces el único método para conocer un aspecto
constructivo o un síntoma patológico. Cuando contamos con la colaboración
de arqueólogos el conocimiento constructivo se ve sensiblemente ampliado
en su vertiente histórica. Cuando el estudio es geotécnico, suele
atenderse más a problemas de estabilidad afectados por el subsuelo.
Para mí
ha sido de mucho interés la utilización de métodos geofísicos
no destructivos para auscultar el interior de construcciones antiguas, no solamente
a efectos de detectar oquedades o cambios de composición, sino también
para detectar concentraciones de humedad o la calidad y estado de deterioro
del material.
|
|
|
Mediante la resistividad eléctrica
se detectó que el método de limpieza sobre un grupo escultórico
estaba concentrando agua en el interior, al comparar la humedad creciente
hacia abajo en el grupo sin restaurar con la "bolsa" generada en el restaurado.
|
| |
Se de la utilización
del georádar para detectar estructuras ocultas sin levantar el
suelo, para lo que también se utiliza las medidas de resistividad
eléctrica. Nosotros, sin embargo, hemos utilizado este método
para detectar la compacidad interior de un muro, el contenido de humedad e incluso
el grado de contaminación superficial que posee la fábrica.
La medida de vibraciones mediante
colocación de acelerómetros es un método clásico
para determinar el grado de afección ante vibraciones del tráfico
o acciones dinámicas, como el viento o el sismo. Sin embargo, la auscultación
dinámica la hemos utilizado para determinar el grado de conectividad
de los elementos de una fábrica y, al mismo tiempo, para obtener el módulo
de elasticidad de la misma, con resultados satisfactorios.
Por último,
la medida de velocidad de transmisión de ultrasonidos, se ha revelado
como el mejor método para determinar la calidad del granito, de modo
que es el primer factor que se anota en la base de datos que estamos realizando,
sillar por sillar, en la restauración del acueducto romano de Segovia.
Dicha velocidad nos permite realizar un seguimiento objetivo del grado de meteorización
del granito y también nos puede indicar la oportunidad de consolidar
o no.
2.- LA MONITORIZACIÓN
Por monitorización
entendemos el conjunto de medidas que pueden realizarse para controlar un proceso
que varía o puede variar con el tiempo. En este caso, refiriéndonos
a una restauración, nos interesará controlar aspectos relacionados
con movimientos o deformaciones de la construcción o variables que puedan
incidir en su conservación (temperatura, grado de humedad, etc.)
Las labores de
monitorización pueden ser clasificadas con distintos criterios. Con el
convencimiento de que no vamos a ser exhaustivos, ya que solo pretendemos reflejar
aquellos procedimientos que alguna vez hemos utilizado, podemos establecer una
posible clasificación como la siguiente:
CLASIFICACIÓN DE LOS
TRABAJOS DE MONITORIZACIÓN
2.a) CONTROL DE DEFORMACIONES Gran
longitud Mecómeter
Topografía
de precisión
Longitud media Medidas
de convergencia
Pequeña
longitud Extensómetro
Cuerda
vibrante
Flexímetros
Desplazamientos
del terreno Inclinómetro
Medidas de
inclinaciones Clinómetro
Péndulos,
dianas, etc.
2.b) CONTROL DE VIBRACIONES Acelerómetros
y osciloscopios
2.c) CONTROL DE TENSIONES Células
de carga
Gatos planos
2.d) OTROS CONTROLES Mediciones
de temperatura, humedad, etc.
2.a) CONTROL DE DEFORMACIONES
Mediante topografía
de precisión con correcciones utilizando algoritmos matemáticos
puede llegarse a precisión de milímetros midiendo a distancias
de unos 100 metros. Con instrumentos más sofisticados, como el mecómeter
la precisión es aún mayor, pero es necesario personal altamente
especializado para su manejo, pues hasta el grado de humedad del aire influye
en la medición. En todos estos casos suele combinarse la medición
angular (triangulaciones) con la interferometría de rayo láser,
que permite la medida de distancias directamente mediante reflexión del
haz de luz en un prisma. Todas estas técnicas pueden ser útiles
cuando se pretende medir desplomes, hundimientos o cualquier tipo de movimientos
globales de paramentos o paños de una construcción.
En pequeñas
longitudes (hasta unos 60 cm) se pueden manejar instrumentos de medida más
precisos (hasta la milésima de milímetro), ya sea manualmente,
con extensómetros, ya sea de un modo automático, con cuerda
vibrante, por ejemplo, enviando periódicamente lecturas a un ordenador.
Estas técnicas son imprescindibles si se quiere medir las variaciones
en la apertura de fisuras o movimientos relativos entre dos elementos constructivos.
|
|
|
Utilizando extensómetros mecánicos
y sondas térmicas se pudo detectar en el Acueducto de Segovia la
acomodación de los sillares, en el sentido longitudinal de la construcción,
ante los cambios de temperatura exteriores.
|
| |
Los flexímetros
o "relojes" habitualmente utilizados para medir flechas en pruebas de carga
pueden ser instrumentos adecuados para comprobar deformaciones en pequeños
períodos de tiempo.
Acoplando extensómetros
a cintas metálicas, se pueden realizar medidas de convergencia,
es decir, comprobaciones, con precisiones de fracciones de milímetro,
de distancias entre 1 y 30 metros.
Para medir desplomes
o inclinaciones pueden utilizarse péndulos inversos, dianas con visores
aplomados, o clinómetros de precisión, estos últimos
incluso conectados con un sistema de almacenamiento informático.
El inclinómetro
sin embargo es una especie de "topo" que puede ser introducido en perforaciones
entubadas de pequeño diámetro efectuadas en el terreno, pudiéndose
detectar variaciones en la verticalidad y, por tanto, desplazamientos relativos
de capas del terreno entre sí.
2.b) CONTROL DE VIBRACIONES
Para el control
de vibraciones es necesario colocar acelerómetros o sensores direccionales
en los puntos donde se quiere detectar el grado de vibración, la cual
puede ser capturada en osciloscopios donde la onda puede ser procesada en función
del período y amplitud que posea. La fuente de producción de ondas
puede ser natural (viento, acción sísmica, tráfico de vehículos...)
o bien artificial (golpes, vibración normalizada...) para cotejar los
valores que se obtienen en distintos casos o las posibles resonancias.
2.c) CONTROL DE TENSIONES
Realmente no
se puede medir tensiones si no es de un modo indirecto, es decir, controlando
las deformaciones que producen. En este sentido todas las técnicas de
utilización de gatos planos ("flat jacks") pasan por el uso conjunto
de extensometrías. Del mismo modo, la colocación de células
de carga, habituales en cabezas de anclaje de postensados, se basan en la medida
de la variación de la resistividad eléctrica que tienen pequeñas
resistencias ante deformaciones longitudinales.
2.d) OTROS CONTROLES
Evidentemente,
todas los controles de temperatura, presión, humedad, etc. pueden ser
también automatizados y almacenados periódicamente en soporte
informático, para su estudio y seguimiento posterior.
Queda claro,
para cualquier lector especializado, que nos dejamos muchos instrumentos sin
mencionar, puesto que los laboratorios de control e instrumentación poseen,
además de los mencionados, gran variedad de instrumentos especializados
en medidas de alta precisión, pero hemos mencionado aquéllos que
alguna vez hemos tenido la ocasión de utilizar.
3.- LA REALIZACIÓN
DEL PROYECTO
Decimos realización
y no redacción con una clara intención: abarcar también
los trabajos que hay que realizar antes de hacer propiamente la redacción
del proyecto.
En este sentido,
vamos a hablar de tecnologías al alcance de casi todos lo estudios de
arquitectura hoy en día, con la clasificación que establecemos
a continuación.
CLASIFICACIÓN DE LA
TECNOLOGÍA UTILIZADA EN LA PROYECTACIÓN
3.a) TOMA DE DATOS GEOMÉTRICOS Cinta
métrica
Nivel, taquímetro
y estación total
3.b) RESTITUCIONES Y REPRESENTACIÓN Ortogonalización
fotográfica
CAD en 2D
CAD en 3D
3.c) SIMULACIONES CON ORDENADOR Simulaciones
volumétricas
Montajes
fotorrealísticos
Simulaciones
higro-térmicas
Simulaciones
acústicas, de iluminación,...
Modelos estructurales Elementos
finitos
Cálculos
vectoriales
3. d) MAQUETAS Artesanales
Plotter tridimensional
3.a) TOMA DE DATOS
GEOMÉTRICA
La toma de datos
es una de las fases fundamentales en el conocimiento de cualquier construcción
cuya restauración va a ser abordada. Por supuesto, en ella quedaría
incluida la fase de estudios previos si éstos se realizan. En concreto,
la toma de datos geométricos es siempre una de las labores que ayuda
a entender de un modo más directo el objeto de la restauración.
Para ello, la cinta métrica ha sido siempre un instrumento común
e imprescindible, las medidas trianguladas, a ser posible con redundancias que
nos permitan verificar errores, son la base más sólida para una
fiel representación en planta.
Estas medidas
pueden ser auxiliadas, sin grandes conocimientos topográficos, de instrumentos
como el nivel (que sólo nos permite medir ángulos horizontales,
aunque también diferencias de cotas ayudados por la típica regla
de aluminio) y el taquímetro o teodolito (con el que podemos
medir ángulos horizontales y verticales).
|
|
|
Dos croquis distintos: utilizando cinta
métrica y anotando ángulos verticales y horizontales leídos
con un taquímetro.
|
| |
Recientemente
ha aparecido la llamada estación total, taquímetro que
permite capturar los datos digitalmente e introducirlos en un ordenador para
su posterior manipulación con programas de CAD. Si este instrumento se
complementa con un distanciómetro, basta prácticamente hacer una
"estación" (un punto desde donde se realizan las lecturas y mediciones)
para poder tener situados espacialmente todos los puntos que vemos y queremos
"levantar".
3.b) RESTITUCIONES
Y REPRESENTACIONES
Además
de las técnicas de restitución fotogramétrica a partir
de pares estereoscópicos, ya reseñadas en párrafos anteriores,
la información geométrica medible que puede suministrar una fotografía
aislada es siempre asombrosa, basta conocer ligeramente las leyes de la perspectiva.
Teniendo algunos "puntos de apoyo" (puntos de los que conocemos su posición
real) existen técnicas para ortogonalizar fotografías,
es decir, para corregir las deformaciones perspectivas introduciendo deformaciones
opuestas, muy útil en el caso de la representación de elementos
fundamentalmente planos, como fachadas de un edificio, por ejemplo.
|
|
|
Fachada de un claustro de Toledo obtenida
mediante ortogonalización y montaje de varias fotografías.
El resultado es la fachada a escala (se conocían dos puntos de
apoyo en cada columna).
|
| |
El dibujo mediante
ordenador representa en los últimos años uno de los medios de
representación más extendidos y ya casi obligatorios en la oficina
del proyectista. La facilidad con la que un dibujo o parte del mismo puede ser
copiada, deformada, escalada, etc. permite hacer más asequibles las labores
de restitución, el encaje sobre una geometría coherente de todos
los datos que se tomaron previamente. El dibujo en tres dimensiones (3D) rara
vez presenta utilidad adicional salvo para preparar representaciones virtuales
o modelos volumétricos ("renderizaciones").
3.c) SIMULACIONES
CON ORDENADOR
Dichos modelos
volumétrícos asociados a montajes fotográficos pueden ser
una simulación muy real del resultado previsto en una intervención
sobre un conjunto edificado.
Posiblemente
sea la capacidad de realizar simulaciones la ventaja más aprovechable
del ordenador. No hablamos solamente de recrear espacios arquitectónicos,
sino de estudiar modelos de comportamiento estructural, realizar simulaciones
de comportamiento térmico, de funcionamiento acústico, o de la
evolución de cualquier variable que pueda ser descrita con funciones
matemáticas.
|
|
|
Montaje fotográfico que refleja
el estado actual de una fachada protegida culturalmente en Madrid y simulaciones
de dos propuestas de intervención sobre la misma.
|
| |
|
|
|
Modelos estructurales de una pila del Acueducto
de Segovia, con Elementos Finitos y con un programa de Cálculo
Vectorial desarrollado a este fín.
|
| |
Las simulaciones
de iluminación pueden ser también muy útiles a la hora
de intervenir en un edificio histórico. Pero, por supuesto, siempre es
necesaria una calibración previa del modelo volumétrico (en lo
que respecta a materiales y su capacidad de reflexión) y de los distintos
tipos de luz que se introducen (respecto a su intensidad, temperatura de color
y cono de luz) para ser conscientes de su parecido con la futura realidad.
|
|
|
A la izquierda simulación de la
iluminación interior proyectada para el templo de San Jerónimo
el Real de Madrid. A la derecha, el resultado real después de la
intervención.
|
| |
3.d) MAQUETAS
A pesar de la
potente herramienta que supone el ordenador, hoy por hoy sigue siendo la maqueta
la mejor manera de visualizar previamente el resultado volumétrico de
una intervención. Desde la propia realización de maquetas totalmente
artesanales de trabajo, con papel, "cartón pluma" o cualquier material
de fácil corte, hasta las técnicas más profesionales utilizadas
por los maquetistas especializados, que llegan a utilizar resinas y metales.
Aunque también
en este campo, el ordenador va introduciendo posibilidades cada vez más
sofisticadas, desde el control de plotter de corte hasta el "tallado"
completo de un volumen, transcrito directamente de su representación
virtual informática.
|
|
|
Maqueta de parte de la Sinagoga de Sta.
María la Blanca para un estudio sobre la solución de su
cubierta.
|
| |
4.- LA EJECUCIÓN
DE LA RESTAURACIÓN
Aunque ya se
sale del contenido previsto en este artículo, puesto que lo haría
excesivamente extenso, vamos a plantear una clasificación de las técnicas
más habituales utilizadas en la propia obra.
CLASIFICACIÓN DE LAS
TÉCNICAS UTILIZADAS EN OBRAS DE RESTAURACIÓN
4.a) RECALCES DE CIMENTACIONES Micropilotaje
Jet grouting
4.b) LIMPIEZA DE PARAMENTOS Manual,
mecánica o química
Proyecciones
de distintos micromateriales
4.c) INYECCIONES Y COSIDOS Inyecciones
de cal hidráulica, morteros especiales, resinas, etc.
Cosidos estáticos
con aceros, fibras de vidrio, etc.
Tensados
con aceros especiales
4.d) TECNICAS TRADICIONALES Ladrillos
y bóvedas tabicadas
Cantería
Cerámica,
azulejería y vidriados
Vitralistas
Tapiales
Morteros
de cal y agua de cal
Estucos y
Revocos
Forja y metalistería
Carpintería
y ebanistería
Pinturas
especiales (pan de oro) y patinados (oxalatos)
4.e) MOLDEADOS Y REPRODUCCIONES Moldes
de silicona, poliéster, escayola, etc.
Prefabricados
con piedra artificial, con resinas, etc.
4.f) MEDIOS AUXILIARES Instrumentos
Colorímetros
Pachómetros
(detección de metales ocultos)
Esclerómetro
(medida dureza superficial)
Maquinaria Grúas
móviles
Compresores
para hidrodemolición
Hilo
de corte continuo
De nuevo,
sin ser exhaustivos, nos hemos limitado a citar los oficios y técnicas
más habituales que podemos encontrarnos en el desarrollo de la propia
obra de restauración.
Prácticamente
cada uno de los apartados anteriores puede ser objeto de una publicación
específica. De hecho, la bibliografía existente en nuestro país
sobre distintos oficios es tan extensa que sobrepasa el objeto de este artículo
su mera cita.
Quizás,
en una próxima ocasión podríamos desarrollar de un modo
más pormenorizado cada uno de los puntos anteriores, siempre bajo nuestra
punto de vista y nuestra experiencia en obras de restauración y conservación.
A MODO DE CONCLUSIÓN
Como las antiguas
fábulas con sus moralejas, no hemos podido resistirnos a la tentación
de exponer unas reflexiones finales, reflexiones que también pueden quedar
como propuestas lanzadas al aire para quien proceda o las quiera recoger.
Si de lo que
se trata es de conservar, utilicemos la técnica para minimizar la
intervención y no, como ocurre demasiado frecuentemente, para justificar
restauraciones más duras, más destructivas, menos conservadoras.
El ordenador
no es más que una calculadora, que hace lo que su usuario es capaz
de resolver por sí mismo.
Para fomentar
el uso ingenioso de la tecnología los técnicos responsables
de una restauración deberían percibir sus honorarios proporcionalmente
al dinero que han ahorrado y no a la cuantía de presupuesto invertida,
puesto que con mucho presupuesto cualquiera puede encontrar una solución.
Tan malo es pecar
de omisión como de exceso, por lo que la mejor técnica será
siempre la más precisa, la justa y necesaria.
Madrid, octubre
de 1998
El autor:
Francisco Jurado Jiménez
es arquitecto desde 1977 y profesor del Departamento de Estructuras
de la Escuela Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica
de Madrid desde 1978; ha dirigido la restauración de más
de 40 edificios históricos, algunos ya mencionados en el artículo.
|